En la última década, la educación en emprendimiento ha cobrado un protagonismo signific ativo en el ámbito educativo, desde la educación básica hasta la superior. Hoy en día, el emprendimiento no solo se ve como un motor de creación de empleo y crecimiento económico, sino también como una herramienta clave para desarrollar habilidades del siglo XXI, como la creatividad, la colaboración y el pensamiento crítico. Una de las metodologías que ha ganado terreno en este contexto es el diseño centrado en el ser humano. Esta metodología se basa en entender las necesidades de las personas y crear soluciones innovadoras. A continuación, comparto cuatro estrategias prácticas para integrar estos principios en la educación emprendedora: 1. Plantear Problemas Complejos Los "wicked problems" o problemas complejos son aquellos que son difíciles de definir y tienen múltiples interconexiones. Por ejemplo, la sostenibilidad ambiental o la erradicación de la pobreza. Al plantear estos problema...